El verano es una temporada en la que la piel de los mayores necesita especial atención. El aumento de temperaturas, la mayor exposición al sol y la deshidratación pueden afectar a su piel, causando daños que pueden prevenirse con cuidados adecuados.
Desde Enfercare, sabemos que la piel de las personas mayores es más sensible, frágil y propensa a lesiones. Es por eso que hoy te traemos una guía para protegerla de forma efectiva, manteniéndola saludable durante los meses calurosos.
1. Protección solar: esencial todo el año
La exposición al sol durante el verano es uno de los principales factores de riesgo para la piel, especialmente en las personas mayores. La piel tiende a ser más fina y menos capaz de repararse, por lo que los daños solares pueden ser más graves.
Consejos para proteger la piel del sol:
- Usa protector solar de amplio espectro con un SPF 50+ y aplícalo generosamente sobre la piel una hora antes de salir al sol. Recuerda reponerlo cada dos horas.
- Evita la exposición al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Cuando sea posible, busca sombra o usa sombreros y ropa protectora.
- Si es necesario estar al aire libre, opta por ropa de manga larga ligera y gafas de sol con protección UV.
Además, ten en cuenta que las quemaduras solares pueden ser más graves en personas mayores, por lo que la prevención es clave.
2. Hidratación para una piel sana
En verano, la deshidratación es otro riesgo común, y puede ser aún más grave en personas mayores. La piel seca es más propensa a agrietarse y sufrir daños. Además, la deshidratación puede afectar negativamente a la elasticidad de la piel, aumentando el riesgo de lesiones y moretones.
Cómo mantener la piel hidratada:
- Bebe suficiente agua: Al menos 8 vasos al día. Si el clima es muy caluroso, asegúrate de aumentar la ingesta de líquidos.
- Aplica cremas hidratantes: Busca cremas con ingredientes como la vitamina E, el aloe vera o la glicerina, que ayudan a restaurar la barrera cutánea y mantener la piel suave.
- Evita duchas calientes: El agua muy caliente puede resecar la piel. Opta por agua tibia y no te exfolies en exceso.
La hidratación interna y externa es esencial para mantener la piel en buen estado durante el verano.
3. Prevención de lesiones y caídas
Las caídas son un riesgo constante para las personas mayores, y el calor extremo y la piel frágil aumentan este riesgo. Las lesiones en la piel, como úlceras por presión o rozaduras, son más comunes en verano debido a la sudoración y la mayor exposición a superficies duras.
Consejos para evitar lesiones en la piel:
- Revisa regularmente la piel de las personas mayores para detectar signos de daño, como rojeces o heridas.
- Asegúrate de que la ropa sea ligera, cómoda y que permita la transpiración, evitando el roce excesivo.
- Si es posible, utiliza almohadas o cojines protectores para evitar las lesiones por presión, especialmente si la persona está postrada en cama o pasa mucho tiempo sentada.
4. Control de enfermedades cutáneas
Las personas mayores son más propensas a ciertas afecciones cutáneas, como la rosácea, el eczema o las manchas solares. Es importante realizar chequeos periódicos con un dermatólogo para tratar cualquier problema a tiempo.
El verano puede ser una época maravillosa, pero también presenta riesgos para la piel de los mayores. Con estos cuidados preventivos y el apoyo adecuado, como las visitas de enfermería a domicilio que ofrecemos en Enfercare, es posible disfrutar de una piel sana, protegida y bien hidratada durante toda la temporada.